14/10/2006

Tributos provinciales y municipales

Los empresarios tienen tres preocupaciones centrales: la inflación, la cuestión laboral y, sin duda, los costos tributarios. Del Dr. Matías Olivero Vila, en el reciente seminario organizado por la UIA.

Seminario "Tributos provinciales y municipales".

No hubo ninguna voz en disonancia. Con mayor o menor énfasis, todos los panelistas que ayer disertaron en el seminario "Tributos provinciales y municipales", organizado por la Unión Industrial Argentina (UIA), criticaron con dureza las tasas que las empresas suelen tener que pagar en algunos municipios.

Las tasas de abasto, de seguridad e higiene y las que se cobran por publicidad fueron catalogadas ayer como abusivas, excesivas, arbitrarias, ilegales e inconstitucionales, por destacar algunas de las críticas que se oyeron a lo largo de las cuatro horas que duró el seminario.

Pero no fue sólo una crítica de abogados, empresarios y economistas convocados, sino que también quedó claro cuál será la postura de la UIA respecto del tema.

"El régimen es injusto o ilegal, irracional y antieconómico. Es una de las grandes prioridades del empresariado de hoy. ¿Cuál es la postura de la UIA sobre el tema? -se preguntó el vicepresidente del departamento de política tributaria de la entidad, Matías Olivero Vila-. Los próximos pasos son elaborar una estrategia en las comisiones y someterlas a decisión de la cúpula de la entidad. Pero que quede claro que estamos dispuestos a colaborar con las autoridades provinciales y municipales para terminar con el problema." Olivero Vila, que es socio del estudio de abogados Bruchou, Fernández Madero, Lombardi y Mitrani, agregó: "El problema exige una urgente solución, y mientras se llega a eso es necesario un adecuado control judicial". El abogado también se refirió a las preocupaciones que tienen los hombres de negocios. "Los empresarios tienen tres preocupaciones centrales: la inflación, la cuestión laboral y, sin duda, los costos tributarios", sostuvo.

La llamada tasa de abasto es aquella que los municipios o las provincias cobran por "servicios de inspección veterinaria y control bromatológico". La de seguridad e higiene justamente tiene que ver con la prestación de esos servicios, y la de publicidad, con la exposición de marcas o logos en lugares públicos. Las tres, sin distinción, fueron vapuleadas ayer en el encuentro, con variados argumentos.

Alta presión

La jornada empezó con la exposición del presidente del Ieral, de la Fundación Mediterránea, Nadin Argañaraz. "La presión fiscal que ejercen las provincias y municipios representa en la Argentina alrededor de un 20% de la presión fiscal total", sostuvo.

A la hora de enumerar las tasas más controvertidas, Argañaraz agregó que la de seguridad e higiene es la segunda en importancia después de alumbrado, barrido y limpieza, además de recordar que la tasa de abasto tiene una importante incidencia sobre los precios al consumidor. Según los números que exhibió, la presión fiscal más alta sobre la industria es en Misiones, donde las tasas municipales y provinciales representan una carga del 2,5%, luego seguida por Jujuy, con un 1,66; Santiago del Estero, 1,53, y Santa Cruz, con 1,50 por ciento.

Otra de las críticas es la forma en que se calcula la tasa. "El 77% de los municipios utiliza como base imponible los ingresos brutos, mientras que el otro 23% grava sobre la cantidad de empleados, superficie o zona", estimó Argañaraz. Esta crítica, que tiene que ver con que las tasas deberían ser el pago por alguna retribución que realice el municipio, se encadenó con otras que siguieron, esta vez más relacionadas con la dudosa legalidad de estos cargos y que fue enarbolada por varios abogados que también compartieron el panel.

"Estos cobros no son tasas, porque no hay ningún servicio a cambio. Son impuestos y se superponen con el IVA, y eso es doble tributación", subrayó José María García Cozzi, socio del estudio de Abeledo Gottheil Abogados.

Con similares argumentos se pronunció Alvaro Luna Requena, del estudio Beccar Varela. "Respecto de la tasa de abasto hay una ausencia de prestación efectiva del servicio de control bromatológico; es un impuesto encubierto", concluyó.

Según un estudio de la Cámara Argentina de la Industria de Cosmética y Perfumería (ver infografía), según la provincia, se paga por tasas de publicidad entre seis y 95 pesos por metro cuadrado.

Fuente: LA NACION, Jueves 28 de Septiembre de 2006



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