06/10/2015

Salud Ocupacional - Enfermedades inculpables

¿Cómo debe manejarse un empleador ante un trabajador enfermo? ¿Cuáles son las obligaciones y los derechos de ambas partes en caso de enfermedades ajenas al trabajo? ¿Es obligatorio presentar certificado médico? ¿Y mandar médico a la casa del trabajador? ¿Qué consecuencias trae no hacerlo? Cuestiones que se plantean con frecuencia en las empresas.

Teniendo en cuenta que es un tema de consulta recurrente en las empresas, vale la pena ahondar mínimamente en las previsiones de nuestra ley laboral y la jurisprudencia imperante en materia de enfermedades inculpables. El contenido de esta nota podrá ser considerado como una pequeña guía de principios rectores a tener en cuenta por las empresas, pero en todos los casos, lo aconsejable es realizar una consulta de confirmación con profesionales para tener certeza de estar procediendo correctamente. Es también aconsejable desarrollar protocolos de acción ante estas eventualidades (que también pueden estar previstas dentro de los Reglamentos Internos de la empresa) 

Ante el caso de un trabajador que se enferma, el mismo tiene la obligación de dar aviso de su estado de enfermedad e informar el lugar en el que se encuentra (ante la falta de información sobre el paradero, la empresa podrá presuponer que se encuentra en su domicilio). Ante ese aviso, la empresa tiene la facultad de remitirle el control médico correspondiente.

Si la empleadora no hiciera uso de esa facultad, el trabajador está de todos modos obligado a presentar los originales de los certificados médicos correspondientes cuando se reincorpora a fin de justificar sus ausencias (siempre existe un plazo de tolerancia lógico). Si no los presenta, no tiene derecho a cobrar esos días.

Un punto que no se prevé en la ley es cuál es el plazo máximo de tolerancia en el que el trabajador debe notificar su ausencia con respecto al comienzo de la jornada laboral. Siempre se recomienda que la empresa mantenga una postura firme al respecto para intentar reorganizar el trabajo del día lo más pronto posible; como regla general, puede sugerirse que el trabajador que se encuentra impedido de ir a la empresa tenga la obligación de comunicar a la misma dicha situación al momento en que comenzaría a prestar su débito laboral (teniendo en cuenta que supuestamente debiera encontrarse despierto hace algunas horas, y calculando el tiempo de viaje y los quehaceres matutinos).

De todas formas, queda claro que debe haber un margen de tolerancia, que cada empresa determinará. Desde una postura profesional, se desaconseja que dicha tolerancia supere las 2 horas para trabajadores de jornada completa. Si el trabajador ya se sintiera mal desde el día anterior, debiera avisarlo antes de retirarse para que la empresa pueda tomar las medidas correspondientes para el turno del día venidero.

Con respecto a los protocolos de procedimiento ante enfermedades inculpables, si bien la ley no se manifiesta uniformemente al respecto, existe en algunos Convenios Colectivos de Trabajo ciertos mecanismos de aviso. Esto deberá ser chequeado caso por caso, de acuerdo a los CCT (Contratos Colectivos de Trabajo) aplicables a cada empresa y, en caso de estar previsto, cumplir con lo allí dispuesto.

En todos los casos, la empleadora tiene la facultad de exigir el certificado médico correspondiente. La falta de presentación del mismo (si no hubiese un certificado del control médico empresario que justificare la inasistencia), facultará a la empresa a no abonar los días no justificados.

Los certificados médicos deben presentar: membrete del centro de atención, matrícula y especialidad del médico tratante, diagnóstico, indicación de tiempo de reposo (y / o de los tratamientos correspondientes y fecha como mínimo). Ante la duda acerca de la validez de algún certificado médico en particular, lo ideal es consultarlo con un abogado especialista.

La falta de los requisitos mencionados precedentemente, podría dar lugar al rechazo justificado del certificado presentado. Con respecto a la especialidad del médico tratante, tiene que existir una diferencia muy grosera entre la afección y la especialidad para que el certificado pueda ser desconocido por la empresa. Como norma general, cualquier certificado emanado de un médico clínico o generalista será válido. La aceptación o rechazo de los certificados médicos deberá ser analizada caso por caso con los abogados de la empresa; en caso de duda, también se puede intentar contactar al médico que lo emitió (ello generalmente despeja la mayoría de las sospechas).

Cualquier certificado médico que fuese válidamente rechazado por la empresa, dará lugar al descuento de los días no laborados por tratarse de ausencias injustificadas.

Es recomendable que los certificados presentados siempre sean recibidos por la empresa y que en el reverso del certificado el trabajador coloque “Entrego el presente a los efectos de justificar mi falta de fecha . . . . . . . .” con firma, aclaración, DNI y fecha (ello a fin de comprobar que fue él quien nos lo entregó). Esto sin perjuicio de cuestionar su corrección y / o veracidad más adelante, lo que se analizará caso por caso. La presentación de un certificado falso puede llegar incluso a motivar un despido con causa si se llevan a cabo las gestiones previas necesarias, relativas a la consolidación de la prueba necesaria al efecto.

Un problema que se presenta frecuentemente es el de diagnósticos contrapuestos entre el médico particular del trabajador y el médico laboral que envía la empresa al domicilio del trabajador. En estos casos, el accionar de la empresa deberá depender de la duración de la dolencia. En condiciones en que se indica un reposo corto (de 24 o 48 horas), se podrá tener como válido siempre el dictamen del médico laboral; cuando las ausencias son más prolongadas, para proceder de forma segura, la empresa debiera pedir un tercer dictamen médico si quisiera desestimar uno de ellos.

Otro problema habitual es que el médico laboral no encuentra al trabajador en el domicilio denunciado. En tal caso, no se justificará el día en que el médico laboral ha concurrido a realizar el chequeo; si lo encontrara en una visita posterior y concluyera que debe guardar reposo, se justificarán los días a partir de dicho dictamen. Debe recordarse que cualquier situación en la que el trabajador enfermo necesitara abandonar o modificar su domicilio durante su dolencia, debe ser notificada por medio fehaciente a la empresa.

Es importante destacar que el control médico de la empresa debe realizarse dentro del horario laboral del trabajador. Si ello no se cumpliera, puede ser cuestionada su validez.

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