25/08/2012

La pregunta es: ¿Ya pasó lo peor?

"Mientras todos discuten de cuestiones que generan inestabilidad anímica en la sociedad, intentemos concentrarnos en los problemas reales. Estamos cometiendo los mismos errores de los últimos 70 años. Nuestros problemas son fiscales, esencialmente fiscales"

Lic. Diego Corallini, asesor de FAIGA en economía y comercio internacional.
Una reflexión previa: Es posible que los dos diarios más importantes estén mintiendo. Es posible que los medios oficiales que pululan no digan la verdad o, al menos, pretendan aproximarse a ella. Es posible que los informadores profesionales, aquellos que pasaron por una Universidad y tienen ganado prestigio como expertos, sesguen sus análisis hacia la perspectiva de quien lo consulta.

Si es posible, aparentemente todos mienten.

En el medio, la sociedad que no puede creer en el INDEC, que no puede creer en la ley (la de presupuesto, por ejemplo), que le cuesta creer y entender la información que recibe de todos los productores de información.

Si alguien diseñó un plan para derrumbar expectativas optimistas de esta sociedad, sepa que lo esta logrando.

La sociedad nuevamente está en el medio y, en definitiva, sufrirá las consecuencias de la incertidumbre.La incertidumbre que también crea la propia administración.

Definir al plan como la “profundización del modelo” cuando no sabemos qué implica profundizar y mucho menos tenemos en claro qué “modelo”, conspira con las posibilidades de realización de la sociedad. Existen posiciones diferentes en el mismo gobierno y las decisiones no todos las comprenden porque, en realidad, no se logra definir el “modelo”.

Mientras todos discuten de cuestiones que generan inestabilidad anímica en la sociedad, intentemos concentrarnos en los problemas reales. Estamos cometiendo los mismos errores de los últimos 70 años. Nuestros problemas son fiscales, esencialmente fiscales. Los problemas inflacionarios se originan en nuestra renaciente debilidad fiscal. Prácticamente el 80% de la expansión monetaria se debió, en partes prácticamente simétricas, a financiar al tesoro con adelantos del Banco Central y a la compra de divisas que, finalmente, también las prestó al tesoro para el pago de deuda publica.

Nadie en su sano juicio se opone al diseño fiscal contra cíclicos. Pero debemos recordar que la regla básica de la política fiscal contra-cíclica es: en la expansión, superávit y en la contracción, déficit. Es eso y solo eso.

La ley de responsabilidad fiscal nos había colocado sabiamente en ese camino pero la “conveniente” suspensión de algunos de sus artículos en 2008 nos llevó rápidamente a viejos problemas.

Las dificultades fiscales no son tan complicadas. Subsidios e importación de energía, esto último producto de los primeros, son el gran problema. Serios problemas pero abordables. Hasta donde comprendo, los precios en una economía capitalista deben reflejar el nivel de escasez. Como eso no pasó tenemos los problemas que tenemos. Pero son solucionables, por ahora.

Inevitablemente luego de las restricciones impuestas al comercio exterior, tanto de importaciones como de exportaciones -unido a los problemas de expectativas que explicara anteriormente- la actividad económica se desaceleró en el primer semestre de este año. Sin embargo, los datos de la recaudación de AFIP de julio permiten comenzar a percibir el fin de la pronunciada desaceleración del primer semestre.

En el caso de la industria gráfica, ya en mayo comenzamos a observar un cambio de tendencia respecto de las variaciones interanuales. Es de destacar que los comportamientos del sector industrial fueron altamente heterogéneos, el promedio del sector en su conjunto, sin la industria automotriz, tuvo una variación interanualde -0,2% y no del -6,5%, según la ultima medición de la UIA.

Al respecto, es importante destacar que la industria gráfica tiene una significativa participación en el producto bruto industrial y fue una de las cinco ramas industriales que más alto crecimiento experimento en los últimos 10 años al igual que la industria automotriz.

Para los gráficos todo indica que la actividad se recuperará en el segundo semestre. En buena medida por la reducción del déficit comercial externo del sector en el 81% provocado por una fortísima reducción de las importaciones, unida al incremento de las exportaciones gráficas directas.

La participación de la producción nacional de bienes gráficos editoriales en el consumo de esos bienes, se incrementó en el primer semestre del año el 27,5% respecto del año 2011. Todo esto explica la reacción tenue de mayo y la performance esperada para esta segunda mitad de año.

Solo resta esperar que la regla fiscal por excelencia, que es el presupuesto que debería comenzar a discutirse en septiembre, efectivamente se discuta, ya que estamos hablando de la ley que determina el mecanismo de apropiación de riqueza privada (recursos) y la asignación social de esa riqueza por parte del Estado (gasto).

La presión tributaria consolidada está en un máximo histórico. Todo indica que deberíamos recuperar eficiencia en el gasto para que quienes pagan sus impuestos recuperen eficiencia al tiempo que el Estado no recurra a préstamos del Banco Central. Es muy simple. Recordemos todo lo que enseña el Profesor Joseph E. Stiglitz: la primera actividad del Estado es: “Establecer un sistema jurídico, necesario para que una economía de mercado funcione” (*)

(*) J.E Stiglit. La Economía del Sector Público. Ed. Bosch. España 2000. Pág. 46



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