Tanto FAIGA como FUNDACIÓN GUTENBERG compartieron el hondo pesar que causó en la comunidad empresaria argentina el fallecimiento, ocurrido el pasado jueves 11 de junio, del ingeniero Luis María Blaquier, director de Ledesma y miembro de la junta directiva de UIA - Unión Industrial Argentina y presidente de su Departamento de Educación, Ciencia y Tecnología.
Luis María Blaquier había nacido en Buenos Aires el 23 de diciembre de 1937. En 1961 se graduó como ingeniero industrial en la Universidad de Buenos Aires. Ingresó en Ledesma como ingeniero en entrenamiento; luego fue nombrado sucesivamente secretario de la Dirección Técnica (1961), director técnico (1965) y gerente técnico (1969), cargo en el que se desempeñó hasta el año 2003. Desde 1970 se desempeñaba como director de la compañía y concurría diariamente a su oficina como lo hizo hasta horas antes de que lo sorprendiera un infarto.
Durante más de 48 años de intensa labor y dedicación, el ingeniero Blaquier se interesó por todos los detalles de la empresa. La mayor parte de sus esfuerzos se destinaron a la mejora continua de la fábrica de azúcar, aunque también acometió difíciles problemas agrícolas, como la mecanización de la cosecha de caña y la salinización de suelos, que solucionó a través de la introducción de una novedosa tecnología de drenajes subterráneos. Con el fin de buscar mejoras tecnológicas, viajó incansablemente a países de desarrollo azucarero como Australia, Brasil y la India, y logró importantes aumentos de la productividad y eficiencia.
Los colegas y empleados de Ledesma lo describen como una persona muy organizada, dedicada y amante del deporte (practicó la equitación y el golf). Se lo recordará especialmente por su invariable buen humor, su energía inagotable y su respeto por cada una de las personas con las que interactuaba.
Era un intenso promotor de la capacitación de su personal, al que le gustaba sorprender con un regalo cuando alguien realizaba un aporte valioso a la compañía. Su hermano Carlos Pedro Blaquier es el actual presidente de Ledesma.
El ingeniero Blaquier combinó su conocimiento técnico con un profundo interés por los asuntos públicos, y especialmente por la educación. En 1986 fundó el Departamento de Educación, Ciencia y Tecnología en la UIA, cuya presidencia ejerció hasta la actualidad. Desde allí, bregó incansablemente por la educación técnica y apoyó las carreras de ingeniería. En la entidad fabril, ocupó los cargos de tesorero y vicepresidente, y actualmente era miembro de la junta directiva.