Conceptos de Dominique Strauss-Kahn, Director Gerente del Fondo Monetario Internacional en su mensaje a los ministros de Finanzas de América latina y el Caribe, el pasado miércoles 28 de mayo, durante su gira latinoamericana.
- En las economías avanzadas, la reactivación es tímida, dados el elevado nivel de desempleo, los daños duraderos que sufrieron los sistemas bancarios y la debilidad financiera de los hogares. La recuperación será más anémica que en el pasado porque llevará tiempo subsanar el daño.
La situación es muy distinta en los mercados emergentes. Aquí, la recuperación es mucho más sólida, producto de una demanda interna vigorosa y del repunte del comercio internacional. Obviamente, los países que no cometieron errores de políticas económica —como los de Asia y América Latina— se encuentran más adelantados en la senda de la recuperación, en tanto que otros —como algunas economías emergentes de Europa— van a la zaga.
El efecto de la crisis en la región de América Latina y el Caribe fue desigual. Los países que siguieron políticas sólidas, como Perú, la superaron bastante bien; mejor que otros países de la región y mejor que en el pasado. Por su parte, los países de América Central tardaron más en recuperarse y las naciones caribeñas que dependen del turismo aún están sufriendo.
En muchos casos, el buen desempeño económico se debió a que el punto de partida fue favorable. Estos países no repitieron los errores de muchas economías avanzadas, que se endeudaron y luego gastaron a manos llenas, o usaron productos financieros complejos que intensificaron el riesgo. Al contrario, aprendieron de sus errores y adoptaron políticas macroeconómicas cautas y prudentes.
- Históricamente, la desigualdad ha sido una condena para América Latina. No solo impidió que gran parte de la población se beneficiara del aumento de los ingresos, sino que también contribuyó a una inestabilidad sociopolítica generalizada, que a su vez empañó las perspectivas económicas. Pero hoy, en toda la región soplan vientos nuevos. Varios países aún tienen un largo camino que recorrer. En muchos, sigue habiendo una gran desigualdad, y es necesario gastar más en educación y salud, ya que eso complementa y afianza la estabilidad económica.
- Se avecina una nueva era en América Latina y el Caribe, en que mediante un pujante crecimiento económico se podrán mejorar las condiciones de vida para todos, y la región se encauzará en un ciclo virtuoso de prosperidad y estabilidad.