En el predio de la Sociedad Rural en Buenos Aires, un gran público se congregaba en una carpa erigida en la pista central del predio. Este espacio sumó en capacidad del público que hasta las 19 horas aguardaban el comienzo del acto.
En este espacio de espera, y con la representación de la industria gráfica en primera fila, FAIGA accedió a un intercambio con el Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Jorge Macri quien manifestó una “gran emoción por participar de la edición número 50 de la Feria” y “acompañar a la literatura como arte y a la editorial como una industria muy pujante” en una ciudad que “vibra lectura”. Tomando el contexto de la reciente publicación del EMAE, se le consultó que evaluación hacen desde el Gobierno de la Ciudad de este dato. En este sentido, Jorge Macri respondió: “El sector editorial es uno de los sectores importantes exento de Ingresos Brutos y los contratos editoriales exentos del Impuesto a los Sellos. Pero estamos evaluando de qué manera podemos apoyar y acompañar que más podemos hacer porque es un sector muy identitario de nuestra Ciudad”.
Ya dispuesto todo para dar comienzo, el presidente de la Fundación El Libro (FEL), Christian Rainone, ocupó el atril del escenario para anunciar la primera sorpresa de la noche, un número musical del reconocido artista Fito Páez. En media hora el músico rosarino hizo un tributo a géneros musicales arraigados en nuestra cultura (rock, folclore y tango) intercalando con algunas de sus más aclamadas obras propias, generando una ovación por parte del público.
Tras esta grata “sorpresa”, Rainone retomó su presencia en el escenario para dar su alocución protocolar en la inauguración de una edición histórica de la Feria del Libro. En este sentido, rememoró las difíciles etapas del país que la Feria debió atravesar, siendo solo interrumpida una vez por la pandemia de 2020. “Los libros no se abandonan en la crisis, se necesitan cuando lo demás colapsa”, resaltó.
Llevando su discurso al contexto actual, el presidente de la FEL mostró una vez más su actitud ecuánime al buscar “celebrar lo que debe ser celebrado y decir con claridad lo que falta hacer”. En esta balanza, por ejemplo, destacó la firma del programa “Chequelibro” con la Secretaría de Cultura de la Nación; mientras que por otro lado insistió en la necesidad de otorgar la exención de IVA a las librerías, un reclamo ya histórico de la entidad.
Luego, Rainone detalló todas las actividades que harán de esta Feria una edición memorable, a la vez que agradeció el apoyo y el trabajo de todos quienes participan de la Feria, e invitando a todo el público a recorrerla y descubrirla.
Siguieron las palabras del Embajador de la República del Perú en Argentina, Carlos Alberto Chocano Burga, quien aludió a la hermandad de los pueblos que se remontan a la gesta de San Martín. El embajador peruano prontamente agradeció a las autoridades de la FEL el honor de ser el primer país invitado a participar de la prestigiosa Feria y reconoció que eso confiere la responsabilidad de mostrar la basta cultura literaria de Perú. “Los libros son puentes entre naciones, entre culturas y entre generaciones”, reflexionó el diplomático.
A palabras tan nobles le siguieron las más polémicas de la noche, al tomar la palabra el Secretario de Cultura de la Nación, Leonardo Cifelli, quien al igual que en la edición anterior, despertó el abucheo y manifestación de una parte del público y los aplausos y vítores de otra parte particularmente adepta a las políticas del Gobierno nacional. Corriendo las expresiones partidarias, Cifelli enfocó su discurso en destacar la mayor participación de su Secretaría en la actual edición de la Feria, la cual definió como un “punto de encuentro entre autores, lectores y editores”. En este sentido, el secretario también expresó la voluntad de “fortalecer la cadena del libro” a través de medidas como, por ejemplo, mesas de negociaciones internacionales y la ampliación del presupuesto para el programa Libro%, que forman parte de políticas más generales de un "proceso más amplio que busca dejar atrás décadas de desorden".
A continuación, y con la clara intención de calmar los ánimos, el Jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Jorge Macri, quien rescató el valor de la cultura y su riqueza que se expresa en la ciudad porteña, recordando particularmente a Jorge Luis Borges a 40 años de su fallecimiento. Respecto a su gestión, Macri destacó la renovación de varios edificios de la red de bibliotecas y la duplicación de su cantidad de socios. A su vez, anunció con orgullo que Buenos Aires participará de las Ferias del Libro de Nueva York y Guadalajara, lo que definió como parte del desafío de “de abrir nuevos horizontes y generar más oportunidades para todo el ecosistema del libro”. Como cierre de participación, el Jefe de Gobierno declaró: "La cultura es una inversión que siempre vamos a sostener".
Finalmente, el punto más alto de la noche representó una sorpresa más. Ya que el último discurso no estuvo a cargo de un autor literario, sino de tres reconocidas escritoras: Leila Guerriero, Selva Almada y Gabriela Cabezón Cámara.
Con la mediación de la reconocida periodista María O’Donnell, las autoras discurrieron sobre temas de actualidad, entre los que se contó una manifestación unánime en contra de la modificación de la Ley de Glaciares, y reflexiones sobre el valor de la lectura, los métodos literarios y la visibilidad de la mujer en la industria editorial. Entre los muy interesantes pensamientos expresados (que serán ampliados en la próxima edición de Argentina Gráfica Cromática), Selva Almada realizó un aporte que recibió un manifiesto apoyo del público al referirse a los discursos de odio que proliferan actualmente, sobre todo desde las posiciones de poder y relacionarlos con la lectura: “Leer nos acerca a otros maneras de ver el mundo y no solo esta tan mezquina y tan burda”.
Con el reconocimiento del público por este aporte a la discusión reflexiva, los disertantes de la velada retornaron nuevamente al escenario donde, editores, políticos y escritoras realizaron el tradicional corte de listón que cerró el acto y dio por oficialmente inaugurada la 50° Edición de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires.